Edificio Bok: Un Espacio para el Renacer Cultural en Filadelfia para la Comunidad Latina

POR DAISY MURGUIA. EL 13 DE FEBRERO DEL 2024

“El conejo en el faro” es un cineblub dedicado a mostrar peliculas latinoameranas en el edificio BOK. (Crédito: Itzel Gonzalez)

La imagen es una foto antigua del exterior del edificio Bok. (Crédito: The Historical Society of Pennsylvania.)

El edificio Bok abrió sus puertas por primera vez en 1938 en estilo art déco para ser una preparatoria vocacional. El edificio se cerró como preparatoria en el 2013 y toma el espacio de toda una cuadra. Se ha convertido en un espacio cultural y artístico para los filadelfianos, y también presume de una animada vida nocturna y escena gastronómica. Dos artistas y líderes en sus comunidades que han hecho uso de las instalaciones son Reyna Guzmán Casarez y Itzel González.

“Hay mucha comunidad que necesita espacio, no solo para consumir, se necesita espacio de colaboración", dice Guzmán Casarez, una artista multidisciplinaria y organizadora comunitaria en Filadelfia.

En la imagen se ven miembros del Cineclub “El conejo en el faro” dentro de un salón en el edificio Bok. (Crédito: Itzel Gonzalez.)

El 2 de noviembre de 2023, ella organizó un evento del día de muertos en el teatro del edificio Bok. El propósito del evento era conmemorar a seres queridos que han pasado a mejor vida. Era una reunión cultural y espiritual.

Las comunidades necesitan un “espacio tercero” que no esté vinculado al trabajo ni al hogar. Idealmente ese espacio no incluye gastar dinero para estar allí, sino conectar a las personas socialmente y no de manera formal como en un empleo. El edificio Bok se ha convertido en ese “espacio tercero” para los filadelfianos, específicamente para la comunidad latina.

Para Guzmán Casarez, su evento de día de muertos hizo lo prometido, conectó a su comunidad y lo logró hacer de manera colaborativa. El evento tuvo una puesta de ballet, algo muy emotivo para la comunidad latina y más porque fue en un teatro, haciéndolo sentir más “oficial,” legitimando el evento. Guzmán Casarez recalco, “Comercializamos todo el año, pero nosotros necesitábamos un espacio, y el Bok no lo está dando.”

Reyna Guzmán Casarez con su hija en frente de un altar de día de muertos para el evento de día de muertos que organizó dentro del teatro del edificio Bok (Cortesía: Reyna Guzmán Casarez).

Para Itzel González, escritora y guionista, su cineclub "El conejo en el faro" tiene punto de reunión en un salón de clases ubicado dentro del edificio Bok. El nombre “El conejo en el faro” tiene su inspiración en las salas de cine, con el proyector que ilumina en medio de la oscuridad. El propósito del cineclub es hacer lo mismo, iluminar en medio de la oscuridad. 

El espacio que usa González es pequeño, creando un espacio íntimo. Esto ha conectado a los miembros del cineclub latino y ha creado cierta libertad en las discusiones sobre el cine. “El que sea en un espacio reducido permite que la gente interactúe más entre sí", comentó González.  

González destacó la importancia de proyectar películas durante las reuniones del club, seguidas de una discusión grupal. Explicó que en otros cineclubs, los miembros pueden ver la película en casa como "tarea", pero de esa forma no hay la experiencia de la conexión social.

González dice, “Estoy viendo la formación de una nueva comunidad, una comunidad diferente. Es gente que se ve cada semana con la cual ya estás un poco más familiarizado por que los ves seguido.” Continúa, “Sabes que hacen, a que se dedican y se han formado amistades. Un club es un espacio social para la gente.”

Se espera que en próximos años el espacio se preste para más eventos latinos y culturales ya que es un espacio abierto y gratuito para la comunidad. Guzmán Casarez quiere que los eventos que organiza sean, “[...] un punto de conexión, para que igual las personas se conozcan y muestren sus habilidades, eso es lo que me mueve.”

Miembros del Cineclub “El conejo en el faro” dentro de un salón en el edificio Bok. (Crédito: Itzel Gonzalez.)

Miembros del The Welcoming Center. (Crédito: Manuel Castillo Figueroa.)

“El desarrollo económico y el desarrollo social va mucho más allá de solo tener buenos números en los negocios, nosotros tenemos esa visión medio holística y tenemos ese espacio y la facilidad de hacerlo, entonces simplemente nos solicitan y nosotros lo entregamos con la mayor facilidad que podamos.”

Manuel Castillo Figueroa es desarrollador de cooperativas en The Welcoming Center, una organización sin fines de lucro con el propósito de promover el crecimiento económico de manera inclusiva a través de la integración de inmigrantes. Castillo Figueroa ayudó a conectar a Reyna Guzmán Casarez y a Itzel González con los espacios en el Bok.

Así como Reyna Guzmán Casarez y Itzel González hay muchas otras personas, incluso mujeres líderes, que quieren conectar a su comunidad pero no tienen el espacio seguro para hacerlo. Lo que se ocupa es el espacio, y las personas vendrán solas, buscando esa interacción social, esa genuina conexión humana que no se puede reemplazar con nada. 

Castillo Figueroa explicó, “Lo que hacemos principalmente es conectarnos con la comunidad y si hay algún grupo que tiene algún proyecto que da un valor cultural a nuestras participantes o a la comunidad misma del espacio, nosotros los vinculamos y prestamos el espacio porque pensamos que sea una buena forma de dar un extra.” Continuó, “El desarrollo económico y el desarrollo social va mucho más allá de solo tener buenos números en los negocios, nosotros tenemos esa visión medio holística y tenemos ese espacio y la facilidad de hacerlo, entonces simplemente nos solicitan y nosotros lo entregamos con la mayor facilidad que podamos.”

Manuel Castillo Figueroa, desarrollador de cooperativas para The Welcoming Center. (Cortesía: Manuel Castillo Figueroa.)

Castillo Figueroa hace una llamada a la comunidad latina de Filadelfia, “La llamada es principalmente para el área de South Filadelfia, en el Bok, sería de apoyar y acercarse a las participantes primero [...] que vayan y nos lleven proyectos, así como Itzel tiene su proyecto de hacer cine, que vengan personas con otros proyectos y nos consulten la disponibilidad, sobre todo los fines de semana tenemos disponible para prestar espacios.”


Es un poco conmovedor pensar en que el edificio Bok no fue derrumbado y que el espacio se sigue usando para el beneficio de la comunidad. No todo se tiene que derrumbar, se le puede dar nueva vida a los espacios. En estos espacios nacen nuevas comunidades y se crean nuevas oportunidades. Guzmán Casarez y González son ejemplos de que si existe un espacio tercero como el edificio Bok, la gente vendrá y de allí nacerán comunidades. Los miembros de estas nuevas comunidades estarán expuestos al arte y la cultura, podrán tomar conciencia de los problemas sociales y mucho más.

 
 
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